Abril, un mes con memoria antigua y reciente

Abril, un mes con memoria antigua y reciente

El 2 de abril se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Ya pasaron 35 años del comienzo del último conflicto bélico en que se vio involucrado nuestro país, una guerra absurda en la que murieron cientos de jóvenes y llevada a cabo por la Junta Militar que gobernaba el país en ese entonces.

La Guerra de Malvinas tiene un vínculo directo con el crecimiento exponencial que tomó la deuda externa durante la última dictadura cívico-militar. El 23% del endeudamiento alcanzado entre 1976 y 1983 corresponde a la importación de armas y artículos no registrados.

Otro evento acaecido en este mes, y que aún continúa resolviéndose, es el pago a los fondos buitres. El 22 de abril de 2016 se emitieron bonos por U$S 16.500 millones de los cuales se destinaron U$S 9.352 millones para hacer frente a los pagos exigidos por el magistrado Thomas Griesa.

Los fondos buitres tienen una forma de proceder particular: compran bonos de países en crisis, cuyo valor de mercado constituye una fracción mínima de su valor nominal, dada la falta de confianza que producto de su situación generan; luego, reclaman ante tribunales internacionales, exigiendo el pago del valor nominal de los bonos junto con intereses y punitorios.

En los años 2005 y 2010, Argentina realizo una reestructuración de la deuda soberana que permitió una reducción del pasivo nacional de aproximadamente U$S 55.000 millones. A este canje ingresaron el 93% de estos acreedores. Dentro del restante 7% se encuentran los mentados fondos buitre.

En el año 2014, el Juez neoyorkino Thomas Griesa falló a favor de los acreedores que habían litigado contra la Argentina, ignorando el hecho de que la amplia mayoría de los acreedores había ingresado al canje y cobrando con la regularidad preestablecida.

Hasta el  31/12/2014 se encontraba vigente la Clausula RUFO, por la cual Argentina no podía ofrecerle un mejor pago a los acreedores que no habían ingresado al canje sin exponerse a recibir una avalancha de juicios por parte de quienes sí lo habían hecho.

La solución alcanzada comenzó a gestarse en febrero de 2016, luego del cambio de gobierno. No obstante, el arreglo con los distintos grupos se fue prolongando en el tiempo y todavía queda un porcentaje ínfimo que no arregló.